TRSTORNOS DE APRENDIZAJE

 LICENCIATURA EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN 

PROYECTO INTEGRADOR 

INTEGRANTES DEL EQUIPO:

 Maria Jose Zepahua López
 Karla Ivonne Cruz López
 Mitzi Jasmín López Velazco 
 Karime De Los Ángeles Canga Sánchez 
 Stephany Harumi Blanco Domínguez

MATERIA:

DESARROLLO INFANTIL


NOMBRE DEL PROFESOR:

Maestra Liliana Lozada Ramírez

5 SEMESTRE

CLAVE DE LA MATERIA 0526

                                                                                  H. CÓRDOBA, VERACRUZ, 2024









El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una afección crónica que afecta a millones de niños y a menudo continúa en la edad adulta. El TDAH incluye una combinación de problemas persistentes, tales como dificultad para mantener la atención, hiperactividad y comportamiento impulsivo. Los niños con TDAH también pueden tener dificultades con la baja autoestima, las relaciones problemáticas y el bajo rendimiento escolar. Los síntomas a veces disminuyen con la edad. Sin embargo, algunas personas nunca superan por completo sus síntomas de TDAH. Pero pueden aprender estrategias para tener éxito.

Aunque el tratamiento no cura el TDAH, puede ayudar mucho con los síntomas. El tratamiento comúnmente involucra medicamentos e intervenciones conductuales. El diagnóstico y tratamiento tempranos pueden hacer una gran diferencia en el resultado.

Síntomas:

FALTA DE ATENCIÓN

Un niño que manifiesta un patrón de falta de atención a menudo presenta las siguientes características:

  • No es capaz de prestar atención minuciosa a los detalles o comete errores por descuido en los trabajos escolares.
  •  Le cuesta permanecer concentrado en tareas o juegos.
  •  Parece no escuchar, incluso cuando se le habla directamente.
  •  Tiene problemas para organizar tareas y actividades.

                 

                     HIPERACTIVIDAD E IMPULSIVIDAD 

Un niño que manifiesta un patrón de síntomas de hiperactividad e impulsividad a menudo presenta las siguientes características: 

  • Está inquieto o da golpecitos con las manos o los pies, o se retuerce en el asiento.
  • Le cuesta permanecer sentado en el aula o en otras situaciones.
  •  Está en constante movimiento.
  •  Va de un lado para otro o trepa en situaciones no apropiadas.
  •  Tiene problemas para jugar o realizar actividades tranquila.


                                         CAUSAS

Aunque la causa exacta del TDAH no está clara, las investigaciones continúan. Los factores que pueden estar involucrados en el desarrollo del TDAH incluyen la genética, el medio ambiente o problemas con el sistema nervioso central en momentos clave del desarrollo.

                               FACTORES DE RIESGO

Entre los factores de riesgo del trastorno por déficit de atención/hiperactividad se pueden incluir: 

  • Familiares consanguíneos, como padres o hermanos, con trastorno por déficit de atención/hiperactividad u otro trastorno de salud mental.
  • Exposición a toxinas ambientales, como el plomo, que se encuentra principalmente en la pintura y las tuberías de edificios antiguos.
  •  Consumo de drogas, consumo de alcohol o tabaquismo por parte de la madre durante el embarazo.
  •   Nacimiento prematuro.

Aunque popularmente se sospecha que el consumo de azúcar causa hiperactividad, no hay pruebas confiables que lo confirmen. Muchos problemas en la niñez pueden llevar a que se presente dificultad para mantener la atención, pero eso no es lo mismo que padecer de trastorno por déficit de atención/hiperactividad.






La comprensión del habla oral es un aspecto fundamental en las interacciones humanas.
La comunicación se fundamenta en este aspecto, y si no podemos entender a los demás está claro que tenemos un grave problema. El trastorno del procesamiento auditivo es una condición en la que la persona tiene serios problemas para comprender a los demás, puesto que confunde fonemas y le cuesta entender el significado general de las frases que se le dice.



Lo entendemos como el proceso que tiene lugar en el cerebro cuando se reconocen e interpretan los estímulos acústicos. Los seres humanos oímos cuando la vibración física, que incide sobre nuestro tímpano, viaja hasta el cerebro por medio de impulsos nerviosos. Allí será interpretada en varias regiones, permitiéndonos entender los fonemas y las palabras que conforman, y así poder comprender el habla.
En el trastorno del procesamiento auditivo se da una afectación de este proceso. Este trastorno también es conocido como trastorno del procesamiento auditivo central, problema de percepción auditiva, déficit de comprensión auditiva, disfunción auditiva central, sordera central y sordera de la palabra. Los niños que padecen trastorno del procesamiento auditivo a menudo no logran diferenciar entre sonidos de las palabras, aunque estos mismos sean fuertes y claros.

                                                     SÍNTOMAS

Los niños con trastorno del procesamiento auditivo tienen una inteligencia y audición normales. Sus dificultades en el procesamiento de la información auditiva no se deben a lesiones en el tímpano ni tampoco a una discapacidad intelectual. No obstante, tener este síndrome causa un elevado grado de disfunción social y académica, puesto que no entienden muchas cosas que se les dice. Entre los principales problemas que podemos encontrar tenemos:

  • Discriminación auditiva: Reconocer, comparar y distinguir sonidos diferentes.
  • Discriminación auditiva figura-fondo: Enfocarse en los sonidos importantes (conversación) en un entorno con sonido de fondo (ruido ambiental).
  • Memoria auditiva: Recordar lo escuchado oralmente.
  • Secuenciación auditiva: Entender y recordar el orden de los sonidos y las palabras.

                                                     CAUSAS

No se conoce con precisión qué es lo que causa el trastorno de procesamiento auditivo. La comunicación humana no solo depende de poder escuchar, sino que, también, se requieren ciertas capacidades mentales, como la atención y la memoria. Todavía no se sabe exactamente cómo memoria y atención fallan en trastornos del lenguaje como es el caso del trastorno de procesamiento auditivo. Aunque el niño no tenga lesión auditiva apreciable, puede tener serios problemas en aplicar los sonidos al lenguaje. Se ha hipotetizado que el trastorno del procesamiento auditivo podría tener relación con la dislexia, el trastorno de déficit de atención, trastornos del espectro autista, trastornos penetrantes del desarrollo o retraso del desarrollo.  



                                    DIAGNOSTICO 

El trastorno del procesamiento auditivo es un problema que causa bastante controversia, puesto que no hay consenso sobre que en sí mismo sea un trastorno. El hecho de que existan varias definiciones de él no ayuda y su diagnóstico no es muy específico. Si bien no son criterios diagnósticos, algunas de las siguientes señales son comunes en personas que padecen este trastorno:

  • Dificultad para seguir instrucciones verbales, especialmente en varios pasos.
  • Pedir frecuentemente a las personas que repitan lo que han dicho.
  • Dificultad para seguir una conversación, especialmente si hay varios interlocutores.
  • Distraerse con facilidad por ruidos de fondo o ruidos repentinos y fuertes.
  • Dificultad para recordar detalles de cosas que se han leído o escuchado.
  • Problemas para leer o escribir. 
  •  Tardar en responder cuando alguien les habla.
  • Dificultad para distinguir de dónde proceden los sonidos o una conversación.
  • Responder cosas sin sentido.

El trastorno del procesamiento auditivo se suele evidenciar en la infancia, aunque los niños que lo padecen no suelen ser evaluados antes de los 7 años. Antes de los 7 años las habilidades comunicativas todavía se están aprendiendo, con lo cual no es de extrañar encontrar que el niño o niña tenga alguna dificultad en algún momento, algo que no significa patología necesariamente. Superados los 7 años, si se detectan varias señales hay motivos para preocuparse. El diagnóstico se puede hacer también en adultos.





La dispraxia o trastorno del desarrollo de la coordinación es uno de los trastornos del neurodesarrollo, en el que los niños y niñas que la sufren muestran una gran dificultad a la hora de realizar actividades y movimientos coordinados, supongan gestos simples o acciones que impliquen una secuenciación de movimientos.

                                

                                   SÍNTOMAS

Los síntomas más evidentes son la presencia de torpeza, descoordinación y lentitud motoras, interfiriendo con la vida habitual y el desarrollo del sujeto. 

Es frecuente que se tengan dificultades en el mantenimiento postural y a la hora de realizar actos que requieran movilidad fina, precisando de ayuda para realizar acciones básicas. También pueden aparecer comportamientos inmaduros y dificultades sociales. No es infrecuente que existan problemas comunicativos. Sin embargo estas alteraciones no tienen que ver con la existencia de ninguna discapacidad psíquica, teniendo quienes padecen dispraxia una inteligencia normal.


A diferencia de la apraxia, en que se pierden facultades adquiridas previamente, la dispraxia se caracteriza porque el sujeto nunca ha llegado a desarrollar la capacidad de secuenciar correctamente sus movimientos. Es frecuente que los primeros síntomas ya sean observables durante los dos primeros años de edad, siendo común que presenten retrasos en el desarrollo de la motricidad y tarden más de lo habitual en alcanzar algunos de los hitos del desarrollo.

Aunque surge durante la infancia también se observa en adultos, siendo importante iniciar el tratamiento cuanto antes de cara a disminuir el estigma social y las posibles consecuencias a lo largo del desarrollo. Tiende a haber comorbilidad con otros trastornos, tales como otros problemas motores o con TDAH. 


                              TIPOS DE DISPRAXIA 

  1. Dispraxia ideacional 

Este tipo de dispraxia se caracteriza por el hecho de que el problema no es únicamente a nivel motor, sino que el sujeto presenta dificultades para planificar a nivel de idea la secuencia de movimientos necesarios para realizar una acción concreta.

   2. Dispraxia ideomotora

En la dispraxia ideomotora la principal dificultad se encuentra de en el seguimiento de la cadena de movimientos necesarios para llevar a cabo una acción sencilla. La dificultad se da únicamente a nivel motor, pudiendo el sujeto realizar la acción correctamente en la imaginación. A menudo la dificultad se vincula a la utilización de un instrumento u objeto.

  3.  Dispraxia constructiva

Se trata de un tipo de dispraxia en la que quien la padece tiene dificultades para entender las relaciones espaciales y actuar conforme a ellas. Por ejemplo, un niño con este problema tendrá problemas para realizar una copia de una imagen o a la hora de organizarse.  

  4. Dispraxia oromotora o apraxia verbal

En este tipo de dispraxia el sujeto presenta dificultades en la coordinación de los movimientos necesarios para comunicarse oralmente, a pesar de saber qué quiere decir. Se dificulta producir sonidos inteligibles. 


CAUSAS DE LA DISPRAXIA 

Las causas de la aparición de la dispraxia no son totalmente conocidas, pero se sospecha de que se deben a alteraciones existentes a lo largo del neurodesarrollo que generan que las áreas cerebrales vinculadas a la integración de la información motora y su secuenciación no maduren correctamente. Estas áreas cerebrales están ubicadas en la parte posterior de los lóbulos frontales y alrededor de la cisura de Rolando. Por lo general se debe a causas innatas, pero puede verse provocada por lesiones, enfermedades y traumatismos durante la infancia.
  



bibliografia


la info de Dispraxia constructiva fue sacada de aqui

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